Jonny Greenwood – Oil
Estoy seguro de que cuando Paul Thomas Anderson y Jonny Greenwood hablaron de la música que llevaría la película There will be blood (aquí cutremente traducida como Pozos de ambición) Paul le pidió a Jonny una banda sonora asfixiante, que no dejase respirar al público, que se metiese dentro y le chirriase.
Jonny la hizo.
Y Paul le dio a su partitura más protagonismo en el film que gran parte de los dialogos. El resultado: un peliculón que te encoge el estómogo. Para ello sin duda es imprescindible la banda sonora.
Abril 28, 2008 a 12:50 am
sobrecogedor
ahora me han dado ganas de ver la película >_<